Fusarium R4T: detección temprana, bioseguridad y el camino recorrido por Ecuador
- hhungria7
- hace 21 horas
- 2 Min. de lectura
El Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) es una de las mayores amenazas fitosanitarias para la industria bananera a nivel mundial. Se trata de un hongo que habita en el suelo y provoca la marchitez de las plantas de banano, afectando su sistema vascular hasta causar la muerte de la planta. No tiene cura química, no se erradica y puede permanecer activo en el suelo durante décadas. Aunque no afecta al consumo de la fruta ni representa un riesgo para las exportaciones, su impacto productivo puede ser devastador si no se controla oportunamente.
Desde su primera detección en Taiwán en 1967, el Fusarium R4T se ha expandido por Asia, África, Oceanía y, más recientemente, América Latina. En la región, su presencia fue confirmada en Colombia (2019), Perú (2021) y Venezuela (2023). Recientemente, Ecuador acaba de confirmar la presencia del hongo en el país.

¿Qué hacer ante una sospecha de Fusarium?
La detección temprana es clave para evitar la dispersión del hongo. Ante la presencia de síntomas sospechosos como: amarillamiento progresivo de las hojas, colapso del pseudotallo o marchitez.
Las acciones recomendadas son
Informar de inmediato a Agrocalidad
No ingresar ni permitir el ingreso al área afectada
Delimitar el sitio donde se encuentra la planta sospechosa
No movilizar suelo, material vegetal, herramientas ni calzado desde el área
Ecuador no empieza de cero
La confirmación de la presencia del hongo en territorio ecuatoriano no tomó al país por sorpresa. Desde 2011, Ecuador ha venido fortaleciendo su preparación frente al Fusarium, con una estrategia sostenida basada en prevención, vigilancia y ciencia. En más de 14 años, el país ha invertido más de 34 millones de dólares en laboratorios, sistemas de monitoreo, capacitación técnica y protocolos de respuesta.
Uno de los hitos más importantes fue la implementación del Plan Nacional de Contingencia para Fusarium R4T, aprobado en 2014 y actualizado de forma periódica. Este plan define procedimientos para la detección temprana, el confinamiento de focos, la cuarentena, el control de movilización y la coordinación interinstitucional. Posteriormente, desde 2021, la Estrategia Nacional para la Prevención, Detección y Control de Foc R4T, impulsada por el COE Nacional, otorgó un marco legal, operativo y presupuestario para enfrentar la amenaza de manera sostenida, con una inversión superior a 22 millones de dólares entre 2022 y 2025.
Cuando en septiembre de 2025 se registró la primera sospecha en el país, los protocolos ya estaban activos. Se aplicaron medidas de confinamiento, cordones fitosanitarios y control técnico especializado.
Bioseguridad, ciencia y trabajo conjunto
La bioseguridad es hoy la principal herramienta de defensa: control de accesos, desinfección de vehículos y herramientas, pediluvios, rodaluvios, manejo del agua y restricción de visitas a las fincas. Estas medidas, conocidas desde hace años, adquieren ahora un carácter obligatorio y permanente.
Desde AEBE, se ha trabajado de forma articulada con el Estado para capacitar a productores, fortalecer la preparación en campo y apoyar especialmente a pequeños agricultores. Iniciativas como SafeBanana han permitido capacitar a más de mil productores y distribuir kits de bioseguridad, explicando por qué Ecuador logró mantenerse libre del hongo durante más de seis años, ganando tiempo valioso para fortalecer su respuesta.
Ecuador enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia bananera, pero lo hace con una ventaja clave: preparación, trabajo en conjunto público-privado e inversión en prevención y ciencia.